Menorca tiene un ritmo especial, propio, único. Un ritmo lento, sosegado, que se acopla al entorno y se adapta respetuosamente a su cuidado paisaje. Menorca es Reserva de la Biosfera desde 1993 y la UNESCO sabía bien a quién otorgaba semejante honor: a un destino slow, tranquilo, pausado, donde predominan actividades como el turismo cultural, el gastronómico, de salud, la pintura al aire libre, el turismo fotográfico o el bird watching. Además, Menorca es candidata a convertirse en Patrimonio de la Humanidad por su cultura talayótica. Biniarroca está situado solamente a 10 minutos a pie de uno de los principales enclaves arqueológicos, el poblado de Trepucó.

Nuestro personal se ocupará de coordinar cualquier petición, como por ejemplo rutas a caballo, en kayak, alquiler de barcos con y sin patrón, traslados y alquiler de coches, guía turística personal o recomendaciones y reservas en restaurantes, entre otros. Desde recepción, con un equipo altamente conocedor de Menorca, podemos resolver todo lo que soliciten nuestros visitantes en lo que a actividades complementarias se refiere, tanto antes de su estancia como durante la misma.