Playas del sur de Menorca para enamorarse

raquel
playas del sur de Menorca, Hotel Rural Biniarroca

El encanto de Menorca, rodeada por 216 kilómetros de litoral, se resume en nuestra selección de las mejores playas del sur de Menorca.
En primer lugar, las elegidas por proximidad a Hotel Rural Biniarroca son Alcalfar y Binissafúller. Ambas calas son, quizás, las playas del sur de Menorca que mejor transmiten la esencia menorquina. Aunque, a poco más de 4km de distancia, también destacan Punta Prima, Binibeca y es Caló Blanc. Todas ellas están a tiro de piedra del hotel.
Para amantes del senderismo y de las playas vírgenes seleccionamos Cala Fustam. En segundo lugar, no deberíamos olvidarnos de otras playas del sur de Menorca. Ejemplos son Turqueta o Son Saura, representantes también de la imagen de la isla como refugio de idílicas playas de arena blanca y azul turquesa.  En conclusión, ésta es, para nosotros, la definición del paraíso.

Alcalfar

Encastrada en la urbanización que lleva su nombre, que aún conserva ese aire del refugio de pescadores que fue antaño. La playa de Alcalfar es el lugar de veraneo elegido por residentes que huyen del turismo de masas. Además, cuenta con muelles y acantilados bajos para quienes quieren disfrutar de un baño sin pisar la arena.

Binissafúller

Esta pequeña cala de reducidas dimensiones en forma de U es un remanso de paz donde pasar las horas. Las barquitas amarradas a una orilla y las casetes de vorera completan una estampa tan menorquina como las abarcas.

Cala Fustam

Para llegar a Cala Fustam debemos recorrer una hora de caminata bien desde el aparcamiento de Cala Mitjana o bien desde el párking de Santo Tomás. Por ello, Cala Fustam es probablemente la playa más recóndita del sur de la isla. Esta calita de reducidas dimensiones está formada por una pequeña manga de mar. Entre acantilados de una belleza abrumadora y rodeada de un espeso pinar, es una auténtica joya natural.

Cala Turqueta

Otro tesoro del Mare Nostrum, que, como su nombre indica, es una joya de aguas turquesas rodeada de pinos que casi acarician el mar. Aunque tanta belleza tiene un precio: hay que madrugar para llegar el primero, ya que el aparcamiento limitado suele llenarse rápido en temporada alta.

Son Saura

Este extenso arenal está en realidad compuesto por dos playas de extraordinaria belleza. La primera, llamada Es Banyul, es de carácter más familiar. Se debe a la proximidad al aparcamiento y el agradable pinar que la precede. Por ello, los 400 metros de playa abierta casi virgen de Bellavista son frecuentados por parejas y es común la práctica del nudismo.
Después de un buen baño podemos acercarnos al cercano poblado talayótico de Son Catlar. Ahí se encuentra la única muralla prehistórica conservada en su totalidad. En definitiva, no nos lo podemos perder.

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