Todos y cada uno de los que formamos el equipo de Biniarroca creemos firmemente en los valores naturales que emanan de esta preciosa isla. En nuestro equipo contamos con personas oriundas de la isla, orgullosas de su riqueza patrimonial y paisajística; y con personas que han decidido vivir en la isla por lo que ella ofrece en cuanto a preservación del entorno, ritmo y calidad de vida. Sheelagh Ratliff, la propietaria, es la primera que apostó, hace ya casi 30 años, por Menorca como residencia y persiguió y cumplió su sueño de abrir un hotel boutique que tuviera como pilares el respeto a la tradición arquitectónica rural de la isla, a la naturaleza y al sosiego que se respira en este paraíso mediterráneo.

Desde su apertura, Biniarroca ha seguido apostando con decisión por la preservación del entorno de la isla, contando con parcelas intactas con árboles propios de Menorca que actúan a modo de pulmón, además de un jardín donde predominan las plantas, árboles frutales y arbustos isleños. Además, disponemos de huerto propio, que provee de verdura y hortalizas al restaurante y al hotel, y el cual cultivamos siguiendo técnicas ecológicas.

Contando con nuestro propio sistema de recogida de agua pluvial y aljibe, seguimos las recomendaciones en cuanto al uso de recursos hídricos, y animamos a nuestros huéspedes a través de cartelería en las habitaciones que se unan a la iniciativa. Toda la maquinaria es energéticamente eficiente, reciclamos los residuos que generamos según las directrices locales, gestionamos el aceite usado de manera ecológica, y estamos trabajando en nuestra propia compostadora para cerrar el ciclo del residuo orgánico y fertilizar nuestros jardines y huerto.