Menorca cuenta con 131 playas y calas, cada una con un paisaje y un carácter diferente. Algunas son pequeñas calas escondidas entre acantilados, otras amplias playas de arena clara rodeadas de pinos. Esta diversidad forma parte del encanto de la isla y permite descubrir lugares muy distintos según la zona que se visite.
A continuación compartimos algunas de nuestras playas favoritas: se trata de un listado hecho con mimo, desde nuestro propio punto de vista, que recoge desde calas cercanas y fáciles de alcanzar hasta algunas de las más singulares de la costa norte y sur de Menorca.
Playas cercanas
En los alrededores del hotel hay varias playas pequeñas y agradables que resultan perfectas para una escapada tranquila al mar.
Alcaufar es una pequeña cala frecuentada por residentes locales, ideal para nadar desde las rocas. En la misma playa se encuentra un pequeño hotel con terraza y restaurante. Muy cerca, Punta Prima ofrece un paisaje diferente: una playa de arena blanca y agua azul turquesa, situada a unos cinco minutos a pie desde el aparcamiento y con todos los servicios.
Otras opciones cercanas incluyen Binissafúller, una pequeña playa desde la que se puede acceder a diversas plataformas y pequeñas calas para bañarse a lo largo de la costa. Binibeca, por su parte, es una hermosa playa con bar, además de servicios como WC y tumbonas disponibles a buen precio.
Para quienes buscan un lugar más sencillo para darse un baño, Es Caló Blanc es conocido por su agua azul clara, ideal para un chapuzón rápido (¡quizá nos encontremos ahí!). También existen pequeñas calas más naturales, como Biniparratx, una playa virgen donde se puede practicar nudismo, o Binidalí, una pequeña cala sin servicios.
La costa norte: playas salvajes y paisajes únicos
Las playas de la costa norte de Menorca tienen un carácter muy distinto. Son más salvajes y singulares, con poca o ninguna sombra y, en ocasiones, más expuestas al viento cuando sopla la tramontana.
Sa Mesquida es una amplia playa muy utilizada por los residentes locales. No cuenta con servicios, aunque suele haber una furgoneta que vende bebidas. Es Grau, en cambio, es una playa familiar de aguas muy poco profundas situada en un pequeño pueblo. Muy cerca se encuentra una reserva natural donde habita una gran variedad de aves, y caminando hasta el final de la playa es posible encontrar algunas calas aisladas.
En esta zona también se encuentran playas más salvajes como Presili y Tortuga. Para llegar a ellas hay que caminar unos diez minutos hasta la primera y unos veinte hasta la segunda. Son playas sin servicios ni sombra, donde también se puede practicar nudismo. Otra opción es Son Parc (Son Saura), una playa de arena blanca con servicios y tumbonas, cuyo aparcamiento se encuentra a unos cinco minutos. Siguiendo un camino desde el lado izquierdo de la playa se llega a pequeñas calas más tranquilas.
Entre las playas más singulares del norte destaca Cavalleria, una impresionante playa salvaje de arena roja. No tiene servicios, aunque en el aparcamiento, situado a unos 400 metros, hay un WC. Muy cerca se encuentran también Cala Mica y Binimel·là, esta última conocida por ser el punto de acceso a la espectacular playa de Pregonda, famosa por su arena rojiza y las formaciones rocosas que aparecen en el centro de la bahía.
Más apartada se encuentra Cala Pilar, otra de las playas emblemáticas de la costa norte. El aparcamiento está a unos treinta minutos caminando a través de un bosque y no dispone de servicios. También en esta zona se encuentra Algaiarens, una playa de arena blanca sin servicios, aunque el WC se sitúa en el aparcamiento cercano.
La costa sur: arena blanca y aguas cristalinas
Las playas del sur presentan un paisaje completamente diferente. Están rodeadas de bosques de pinos y su arena blanca da al agua un color azul muy característico.
Son Bou es la playa más extensa de Menorca y cuenta con todas las instalaciones. Caminando hacia la izquierda, alejándose de los hoteles, se puede encontrar una zona más tranquila. San Tomás y San Adeodato forman otra larga playa con todos los servicios, mientras que Binigaus (nudista) es conocida por su carácter más salvaje. Sus aguas cristalinas, los acantilados cercanos y un barranco cercano crean un paisaje muy especial. Caminando unos cuarenta minutos a través del bosque se llega a las tranquilas playas de Escorxada y Fustam.
Entre las calas más conocidas se encuentran también Mitjana y Mitjaneta, muy apreciadas por su belleza natural. Desde el lado izquierdo de la playa parte un camino que conduce a Trebalúger, otra hermosa cala.
Cala Galdana, por su parte, es un gran centro turístico con hoteles y restaurantes situado frente a una amplia playa de arena blanca. Muy cerca se encuentran también Macarella y Macarelleta, dos calas muy populares a las que se puede llegar en coche o caminando desde Cala Galdana en aproximadamente treinta minutos. Otras calas del sur igualmente conocidas por su belleza son Turqueta, Son Saura y Es Talaier.
Si desean explorar la isla con mayor detalle, pueden solicitar no solamente el típico mapa de Menorca en recepción, sino también nuestro consejo para el día, porque en Menorca hay que prestar atención a la dirección e intensidad del viento (entre otros motivos, para evitar medusas). Desde recepción estaremos encantadas de ayudarles a descubrir otras playas y rincones especiales de la isla.


